Muchos padres se muestran preocupados por el contenido de los videos que sus hijos ven los distintos dispositivos que tienen en casa (móviles, tablets, ordenadores…). En muchos de ellos se utilizan insultos, aparecen escenas de violencia o se utilizan anuncios de juguetes o chucherías de forma continua. Además, es muy frecuente que, al tratar de retirárselos, surjan rabietas o problemas de conducta.

Un mal uso de las nuevas tecnologías puede derivar en dificultades en la gestión emocional, disminución de la capacidad creativa, problemas de autoestima y autoconcepto, problemas de conducta, rabietas frecuentes, agresividad, dificultades en las habilidades sociales e incluso, en los casos más graves, puede desembocar en una adicción. Por ello, es importante educar a los más pequeños en un uso adecuado y eficiente de las nuevas tecnologías.

En este artículo os dejamos algunas pautas para prevenir las dificultades explicadas anteriormente:

  • Ponle un límite de tiempo: Es muy importante delimitar el tiempo que los más pequeños hacen de las nuevas tecnologías. En función de la edad se le podrá permitir más tiempo:
    • Antes de los dos años: No se les debe dejar ningún dispositivo.
    • Entre los dos y los siete años: Se les puede dejar un máximo de media hora.
    • De los siete a los doce años: Un máximo de una hora es el tiempo recomendado y nunca durante las comidas.
    • De los doce a los quince años: A partir de esta edad los adolescentes comienzan a tener redes sociales. Es importante explicarles los riesgos de las redes y aquellos aspectos que deben tener en cuenta. El tiempo máximo para utilizar las redes sociales es de una hora y media.
    • A partir de los dieciséis años: Se recomienda tener las pantallas en lugares comunes, evitando que tengan acceso a los dispositivos en los dormitorios. De esta manera podremos medir mejor el tiempo que emplean con las nuevas tecnologías. A partir de esta edad se les permite dedicar hasta dos horas al uso de estos dispositivos.
  • Visualiza previamente los contenidos: La mejor forma de conocer lo que estos videos o dibujos pueden ofrecer a nuestros hijos es visualizándolos nosotros previamente. Hacer una selección de los contenidos que consideramos más adecuados a su edad evitará que accedan a contenidos inapropiados.
  • Proponer actividades en familia o con otros niños que no precisen de las nuevas tecnologías: Realizar actividades al aire libre con los padres o con otros menores favorecerá su creatividad y reforzará sus habilidades sociales. Así mismo, les permitirá aprender tanto a gestionar sus emociones como a resolver problemas de una forma eficaz. Dedicar un tiempo a realizar actividades en familia permitirá fortalecer los lazos entre sus miembros y mejorar la comunicación entre ellos.

Las nuevas tecnologías han surgido como un medio para mejorar nuestro día a día. Un uso adecuado puede aportar múltiples ventajas, como el acceso y gestión de la información. Sin embargo, un mal uso, sobre todo por parte de los más pequeños, puede desembocar en la aparición de múltiples dificultades, como las nombradas anteriormente. Es por ello, por lo que los padres deben tomar conciencia de la importancia de limitar su uso y el acceso a determinados contenidos por parte de sus hijos, así como implicarse de forma activa en su aprendizaje de un uso efectivo.