Cada vez más es frecuente encontrarnos con parejas de jóvenes adolescentes tomando algo en una cafetería o caminando cogidos de la mano por la calle. Es en esta etapa donde surgen los primeros romances, noviazgos y experiencias afectivas y sexuales.

Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de comunicarse en la pareja, la mensajería instantánea nos permite estar en continuo contacto con otra persona, enviar fotografías, videos… No debemos olvidar que una vez enviamos un contenido, perdemos la propiedad del mismo, por lo que debemos ser cuidadosos con la información que compartimos con nuestros contactos. En el artículo anterior os presentamos el concepto del sexting y las razones que impulsan a las personas a llevar a cabo esta práctica. Pese a que esta conducta es más común en los adolescentes, debido a la vulnerabilidad propia de esta etapa, también hay adultos que recurren a este tipo de conductas. 

A continuación vamos a darte una serie de consejos para prevenir el sexting entre los más jóvenes 

  • Educar en la privacidad: Enséñales a identificar los contenidos que deben o no ser publicados, de forma que sean capaces de valorar los riesgos de exponer sus datos personales e íntimos y valoren así su privacidad.

  • Abre el espacio a la comunicación: Transmítele a tu hijo la confianza para que acuda a ti ante cualquier incidencia en la red. Resuélvele sus dudas y mantén una comunicación fluida con él.

  • Ubica el ordenador en un lugar común:De esta manera podrás evitar que hagan un uso inadecuado del ordenador y de internet.

  • El uso de sistemas de control parental en los dispositivos: A través de ellos se podrá tanto limitar como informar sobre el uso que hacen los más jóvenes de las nuevas tecnologías.

Si pese a estas medidas el adolescente lleva a cabo esta conducta, debemos actuar de forma inmediata. En primer lugar, y antes de hablar de qué hacer ante esta práctica, nos gustaría hacer una distinción entre sexting activo y pasivo:

  • Sexting activo: Es la propia persona la que envía contenidos de carácter sexual.

  • Sexting pasivo: La persona es receptora de los contenidos generados por otra.

Si el menor se ve involucrado en este tipo de situaciones debemos actuar de forma inmediata. Os dejamos algunos consejos de cómo proceder si descubrimos que nuestro/a hijo/a ha practicado esta conducta, ya sea de forma activa o pasiva:

  • Comunícate: Estas situaciones son muy embarazosas para los menores, por lo que si descubrimos que el adolescente ha practicado sexting debemos hablar con él, sin ningún tipo de prejuicio y de forma calmada, o lo que es lo mismo: crea un clima de confianza. La finalidad es que entienda los riesgos que entraña difundir contenidos comprometidos.

  • “Si recibes fotos, no las compartas”: Si el joven recibe contenidos de carácter sexual de una persona conocida es importante hacerle entender la importancia de no reenviarlos e informar a la persona afectada para que pueda emprender las acciones oportunas.

  • Informa al colegio: Si el sexting se produce en el entorno escolar es importante comunicar al centro de la situación para que puedan encontrar soluciones educativas.

  • Contacta con los administradores del sitio web: Con el fin de eliminarnos a la mayor brevedad posible es importante ponerse en contacto con los administradores del sitio web. Ellos se encargarán de eliminarlos cuanto antes.

  • Denúncialo: De forma paralela se puede denunciar ante la policía y ante la agencia de protección de datos con el fin de eliminar los contenidos cuanto antes y frenar la expansión del sexting.

La clave para evitar este tipo de conductas es crear un clima de confianza donde la comunicación con los menores sea fluida, enseñándoles así un uso responsable de las nuevas tecnologías y los riesgos que conlleva participar en el sexting tanto de forma activa como pasiva. Si se produce, es importante mantener la calma y no juzgar al menor. Es una situación muy estresante para él al encontrar su intimidad expuesta, por lo que es recomendable consultar con un profesional.